Oposiciones

Apuntes y repasos para las oposiciones. De los colorines a los audios

Apuntes y repasos para las oposiciones

Suelo comentarlo mucho en Instagram, pero en mis tiempos mozos, porque te recuerdo que habrá quien piense que bien entrada en la treintena ya soy demasiado mayor para opositar, no tenía un sistema de estudio que no fuese puramente memorístico. Me ayudaba muchísimo el ser una estudiante disciplinada que acudía a todas las clases, hacía tareas a diario, con lo cual, llegados los exámenes finales tampoco es que me supusiera un drama tener que memorizar todo aquello en lo que ya había estado trabajando durante el trimestre. A pesar de que sigo confiando en mi excelente memoria, exceptuando algunos estragos causados por la maternidad y el mal dormir de los últimos 7 años, lo cierto es que afrontar la defensa del tema en las oposiciones no se parece en nada a la simple memorización de unos cuantos folios para el examen final de cualquier asignatura de las que he estudiado a lo largo de toda mi vida académica.

Para empezar, mientras decides cuál es el mejor temario para las oposiciones de Lengua Española y Literatura, te elaboras el tuyo propio, reduces las páginas para poder obtener un texto manejable que realmente te dé tiempo a escribir en 2 horas, empiezas un proceso que en mi caso se va a dilatar como mínimo 2 años y medio… Vi con claridad que no iba a pasarme tantísimo tiempo simplemente memorizando temas como hasta ahora, sin ningún método, porque a saber todo lo que se me iba a olvidar por el camino, además de tener que compaginarlo con hijos, trabajo… Diferencias a la hora de afrontar la preparación, puesto que ya no soy estudiante a tiempo completo como en mi tierna juventud. Esto me llevó a indagar en un par de técnicas de estudio de cara a mejorar mis apuntes y repasos para las oposiciones.

Un opositor no puede vivir sin su subrayador

En realidad sin decenas de ellos, por lo que veo en las cuentas de opositoras que sigo. Hasta ahora jamás había subrayado mis apuntes. Me limitaba a realizar lecturas una y otra vez sin descanso y entonces ¡sorpresa! A veces a la segunda, a veces a la décima, el caso es que a base de releer todos los datos se quedaban en mi cabeza. Y no, no se me olvidaban justo después del examen. Es más, ahora que estoy metida de lleno en la elección y preparación de los temas que voy a seleccionar (porque no es viable estudiarse los 72 temas de mi convocatoria y la probabilidad me ha abierto los ojos a unos objetivos más moderados) me sorprendo a mí misma al ver que en los temas literarios, me podrían poner el examen de La Celestina, El Quijote, la novela picaresca, la Generación del 98, la del 27, las características de los diferentes tipos de textos y no sé cuántos otros más y saldría airosa sin tener que estudiar mucho más aparte de lo que ya recuerdo. Increíble, pero ahí siguen esos datos grabados a fuego. Sin embargo, a raíz de leer el libro Hay una plaza para ti, me di cuenta de que estoy desaprovechando mi memoria visual, porque soy de esas personas que en el momento de plasmar algo de memoria recuerda exactamente en qué parte de la página estaba el título, la cita o la fecha, con lo cual ¿por qué no había hecho uso de los colores para potenciar este tipo de retentiva antes ? Por desconocimiento, claramente. Así es que otro día te contaré el código de colores que tengo para mis apuntes y repasos para las oposiciones, pero que sepas que mis temas ya están bien coloreados. Es una maravilla cerrar los ojos, intentar recordar lo estudiado y ver la información pasar por mi mente con un código que me ayuda mucho con la memorización. Sobre todo, me sirve para ver en mi cabeza el esquema exacto del tema que debo desarrollar, sin saltarme ningún apartado.

Apuntes y repasos para las oposiciones ¡en audio!

Nunca he podido estudiar con música y pocas veces en mi vida he usado auriculares ni por ocio hasta la gran llegada del teletrabajo y las videoconferencias por obligación. Hace año y medio decidí salir a caminar 2 ó 3 días a la semana, por salud y porque mi segunda maternidad me estaba llevando al límite de la integridad psicológica. Como iba sola, los primeros día me deleitaba con el paisaje, pero a la segunda semana la caminata me parecía un muermazo. Así es que decidí probar el invento de los audiolibros y allí que me estrené con Misery y la tensión de Stephen King, una lectura ligerita y tétrica para amenizarme el camino. De cara a las oposiciones, poder escuchar la teoría de los temas cuando no puedo leerlos me ayuda a fijar lo aprendido. Al principio grabé un tema leído por mí, pero dediqué 20 minutos a la grabación y me pareció que el resultado no era una maravilla. Por suerte, en Instagram me recomendaron una app gratuita, eReader Prestigio, que lee por sí misma los PDF de mis temas. Me deja elegir una voz masculina, femenina, con un español de España, o latino, con diferentes pronunciaciones, y que puede leer a diferentes velocidades. Esto hace que en 10 minutos haya podido escuchar un tema completo a ritmo pausado, o que pueda acelerarlo si es uno de lo que mejor me sé y no debo dedicarle tanto tiempo al repaso. Lo bueno es que puedo estar limpiando la casa, cocinando, de paseo, ordenando el trastero o haciendo cualquier otra actividad con las manos ocupadas, yendo de un sitio a otro, mientras repaso los temas.

En definitiva, cuando ya pensaba que mi método de estudio no podría admitir cambios y que estaba consolidado, he descubierto un par de opciones que me ayudan a ganar tiempo y a mejorar la calidad de mi preparación con menos esfuerzo. ¿Qué técnicas son imprescindibles para ti a la hora de memorizar tus apuntes y de repasar?

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