Máster

Compaginar el Máster en Formación del Profesorado de Secundaria con el trabajo y la familia ¿es posible?

Compaginar el Máster en Formación del Profesorado de Secundaria con el trabajo y la familia

Antes de meterme en toda esta locura de opositar trabajando y con hijos, consulté con varios antiguos estudiantes las posibilidades que tendría de compaginar el Máster en Formación del Profesorado con el trabajo y la familia. Era consciente de que no partía con la mejor situación para iniciarme en este fregado. Eso sin contar con que a los 2 días de comenzar el máster se declaró el Estado de alarma por la pandemia y ahí sí que dejaron de ser viables todos los cálculos que pudiera haberme hecho. Tras superar con éxito el máster en la VIU, hoy puedo dar fe de que sí, es posible hacer cualquier cosa que te propongas en la vida pero ¿a qué precio? O mejor dicho ¿cómo te vas a organizar para conseguirlo? No soy una experta en organización, pero os cuento cómo ha sido exactamente mi situación y cómo he logrado avanzar sin suspender, sin alargar el máster más de lo necesario y solucionándolo todo en un solo curso.

¿Lo harás de forma presencial, semipresencial o totalmente a distancia?

Sé que parece una pregunta muy básica pero al tiempo de inversión en clases, trabajos y estudio, deberás sumar el de los desplazamientos hasta la universidad que elijas. Yo opté por elegir una modalidad del máster completamente on line (incluso los exámenes y la defensa del TFM los he hecho así) y a los 2 días estábamos todos confinados en Cataluña, con las clases presenciales suspendidas desde infantil hasta la universidad, mientras yo seguía avanzando “como si nada” pasara a mi alrededor. Sí, con el imprevisto de tener a los niños 24 horas encerrados en casa durante meses, pero al menos el tiempo no se detuvo en lo referente al máster. No creo que pueda volverse a dar este tipo de situaciones (o eso espero) con lo cual, si debes decidir entre estas 3 modalidades, hazlo solo pensando en el dinero y el tiempo que te puedas ahorrar con cada una de ellas.

¿Cuántas horas semanales vas a poder dedicar al máster?

Los estudiantes anteriores me dijeron cosas muy diversas que iban desde el estudiar a última hora solo para el examen y no hacer nada más (esta opción no es factible en la VIU porque el examen suponía solo el 30% de la nota y además era obligatorio sacar al menos un 5, tanto en el porfolio como en el examen, para que se pudiera hacer media) hasta unas 10 horas semanales. Por suerte, desde el primer momento empecé a usar la app de Forest para controlar tanto el tiempo que destinaba al máster como a las oposiciones, así es que ahora puedo afirmar sin miedo a equivocarme que he invertido entre 10-12 horas a la semana a todos los aspectos del máster: asistencia a clases on line, elaboración de trabajos, participación en el foro, en seminarios, estudio para exámenes, etc. Todo está incluido en ese tiempo. Lo único que variaba era la distribución del horario: por ejemplo, en la semana del examen tenía menos clases, ya había entregado los trabajos y las horas las dedicaba solo a estudiar. Al iniciar una asignatura nueva ocurría todo lo contrario. Eso sí, estos cálculos no sirven para el periodo en el que debes realizar las prácticas en un instituto de secundaria, porque en mi caso debía estar en el centro hasta cumplir las 200 horas del acuerdo, lo cual me supuso 2 meses y medio de asistencia al centro con jornadas muy variables, desde las 15 a las 35 horas semanales solo para prácticas, asignaturas del máster, trabajos y exámenes aparte. Para compaginar el Máster en Formación del Profesorado con el trabajo y la familia llegado este momento, la gente suele guardar sus vacaciones laborales (cosa que tampoco pude hacer, así es que aún me sorprendo de no haber muerto en el intento).

¿Podrás aprovechar las ventajas del trabajo en grupo?

Yo no pude. Para empezar, en cada asignatura puedes tener unos 100 compañeros diferentes, lo que unido a la impersonalidad de cursar el máster a distancia, me generaba bastante desconfianza: estaba haciendo una inversión económica y de tiempo tremenda para poner el 70% de mi evaluación en manos de desconocidos. Pero más allá de esto, mi situación personal como trabajadora y madre no me permitía adaptarme al trabajo en grupo: no podía reunirme virtualmente con ellos en cualquier momento, ni permitirme perder el tiempo en debatir si la portada de un trabajo iba a ser naranja o fucsia. Solo de pensar en organizarme con otros 5 compañeros para esto me generaba más presión, así es que realice todos los trabajos del máster en solitario. ¿Qué quiero decir con esto? Que si eres una persona con mejor opinión sobre el resto de la especie humana, el trabajo de cada asignatura podrás dividirlo entre 6. Y no es lo mismo elaborar una unidad didáctica tú solo, con tus pensamientos y tus pocas o muchas ideas, que contar con un grupo con el que debatir e inspirarte. O sea, que si pensamos en las 10-12 horas semanales que yo destinaba a la preparación del máster en solitario ¿podrían haber quedado reducidas a solo un par si me hubiese animado a trabajar en grupo? Sé que no, porque de esas horas, 5-6 las usaba para la asistencia a clase, con lo cual ¿cómo de rápido se organizarían los compañeros para invertir menos de 6 horas a la semana en solventar las tareas del portfolio? Esto es algo sobre lo que no puedo opinar puesto que nunca opté por este formato.

Es posible compaginar el Máster en Formación del Profesorado con el trabajo y la familia y yo soy el ejemplo de ello porque ¡he vivido para contarlo! Sin embargo, más que compaginar yo diría que he logrado sobrevivir a la experiencia. Es cierto que si no estuviera preparando a la vez las oposiciones y hubiéramos podido contar con un escenario de vida de los de la antigua normalidad, no acosada desde el primer día por los trastornos de la pandemia, la situación hubiera sido mucho más llevadera. El nivel de sacrificio también dependerá del empeño que quieras poner: la nota que obtengas no vale para nada, lo que cuenta es el título pero, en mi caso, al cambiar de asignatura y de profesor cada mes, siempre tenía la duda de si lo que hacía sería suficiente para progresar sin suspender. Superadas las 3 primeras evaluaciones, decidí relajarme un poco, porque vi que el nivel no era para nada exigente y que si en lugar de un 9 aprobaba con un 6 a nadie le iba a importar. Así es que aprendí a relativizar un poco tarde, aunque por otro lado ya le había cogido el ritmo al estilo de la universidad y con mucha menos dedicación los resultados siguieron siendo excelentes.

¿Te has planteado retomar los estudios con hijos? ¿Tienes claro cuánto esfuerzo te va a suponer y cómo vas a organizarte?

Seguro que también te puede interesar

2 Comentarios

  • Responder
    Ramon
    31 marzo 2021 at 17:54

    Hola! Mi nombre es Ramón y estoy pensando en realizar el máster de profesorado, pero trabajo de 7 a 15 por lo que la única opción sería buscar un centro de tarde y, al ser un máster privado (Universidad de Nebrija) me dicen que solo puedo buscar centros privados o concertados…he visto que tú trabajas y no pudiste pedir vacaciones para tus prácticas, por lo que ¿cómo realizaste las prácticas? Saludos!

    • Responder
      Profesora de secundaria
      1 abril 2021 at 10:55

      Hola Ramón. Lo de optar a prácticas en centros públicos, privados o concertados depende de la normativa de la Comunidad Autónoma en la que las vayas a realizar, no de la universidad en la que curses el máster. Mi universidad era privada (VIU) y las hice en un instituto público de Cataluña. Respecto al periodo de prácticas, yo teletrabajo en temas de comunicación, generación de contenido y gestión de redes sociales, por lo que invertí mis vacaciones de agosto en adelantar todo el material posible para ese periodo, algo que no podréis hacer quienes tenéis un trabajo presencial, claro. Esta flexibilidad también me permitía levantarme durante los 2 meses de prácticas a las 4 de la mañana para programar respuestas a emails, etc. y finalizar por las noches y en fines de semana lo que no hubiera podido hacer antes. En las horas «libres» dentro del instituto, también aprovechaba para dar respuesta a temas urgentes del trabajo, etc.

      Otra opción es que te acepten hacer las prácticas durante un periodo de tiempo más largo para tener que dedicar menos horas al día en el centro, de forma que puedas compaginar ambas tareas. En los institutos suelen ser muy comprensivos con nuestra situación de trabajadores y nos facilitan al máximo la estancia, pero no en todos los trabajos nos entenderán igual. ¡Mucha suerte!

Deja una respuesta

A %d blogueros les gusta esto: