Oposiciones

Cuando tu convocatoria de oposiciones se retrasa…

convocatoria de oposiciones se retrasa

¿Estudiar o parar? ¡Esa es la cuestión! Justo antes de las vacaciones de navidad, cuando por fin estaba ubicada como profesora sustituta en mi nuevo centro y veía la posibilidad de retomar el estudio, comenzaron a surgir las noticias acerca de un posible retraso en las oposiciones docentes de secundaria, que en Cataluña estaban previstas para 2022. El problema no era ya solo el más que  probable cambio de fecha, sino la reducción de plazas a casi una cuarta parte de las que se habían presupuestado, porque el resto pasarían a formar parte del plan para la estabilización de plantillas. En resumen ¡un drama en toda regla! No se trata simplemente de una convocatoria de oposiciones que se retrasa, sino de un recorte tremendo en las plazas de acceso libre, de forma que los profesores con menos experiencia quedamos en una situación muy precaria para poder competir por una plaza como funcionarios.

¿Cuándo se convocarán realmente las oposiciones de secundaria de 2022?

De momento no hay nada claro respecto a las fechas. Esto hace que incluso pueda mantenerse la convocatoria de 2022, aunque con muchas menos plazas, o salir a partir de septiembre, o a principios de 2023. ¡Todo son rumores! Cada uno conocerá su situación, pero en el punto en el que yo me encontraba cuando estalló este bombazo de noticia, con una programación didáctica más que acabada, 30 temas memorizados y cierta soltura en la resolución de supuestos prácticos, no me visualizaba repasando los mismos temas una y otra vez, diariamente hasta ¿cuándo? ¿6 meses? ¿Año y medio? Así es que en plena semana de evaluaciones y con la navidad a las puertas, decidí hacer un mega parón en las oposiciones y recuperar el sueño, la vida familiar y las aficiones por lo menos hasta que tuviésemos una normativa firme y una situación no tan cambiante.

¿Seguir estudiando o parar por completo cuando tu convocatoria de oposición se retrasa?

Aquí empieza el tremendo dilema. A mí la noticia me pilló en un momento tan complicado que decidí dejar pasar esas 3 primeras semanas navideñas para descansar, meditar y reorganizarme de cara a todos los escenarios posibles. Una vez asimilado el descalabro logístico, diseñé un plan de estudio muchísimo más relajado, porque si en año y medio había sido capaz de trabajar, obtener el Máster de Profesorado, realizar la programación didáctica y crear 40 temas y memorizar 30, lógicamente no iba a exigirme el mismo ritmo de trabajo y sacrificio cuando todo esto ya lo tenía hecho y la fecha podría variar de los 6 a los 18 meses. Era imaginarme repasando en bucle La Celestina durante año y medio y se me caía el entusiasmo a los pies. Tampoco quería dejar de lado la oposición por completo, sobre todo porque el repaso de los temas es imprescindible para que queden bien fijados. Por un lado, podría plantearme memorizar temas nuevos, pero en esta etapa estaba tan desmotivada que prefería afianzar los ya aprendidos. Sabía que una vez metida de lleno en el proceso era imprescindible seguir adelante pero ¿cómo? ¿De dónde sacar las fuerzas? ¿Y la motivación? Por no hablar del tiempo, porque mi primera sustitución del curso estaba a punto de acabarse y el aterrizaje en un nuevo centro me supondría un nuevo trastorno y un nuevo parón hasta volver a situarme.

Mirar al pasado con orgullo y al futuro con optimismo

Finalmente, en lugar de dejarme derrotar tanto por las noticias referente a que la convocatoria de oposiciones se retrasa, como por el posible cambio en el tipo de pruebas y la valoración tanto en la fase de concurso como en la oposición, decidí pensar fríamente y valorar todo el trabajo hecho durante estos últimos 2 años, que desde luego no ha sido inútil. Actualización de conocimientos, acercamiento más estrecho a la legislación, cursos de formación constante… Además, de cara a los futuros concursos-oposición que se realicen, si la antigüedad comienza a puntuar aún más que hasta ahora, yo seguiré sumando años de experiencia. Ya no seré la profesora de secundaria recién llegada y si las pruebas se facilitan para todos los opositores, podré beneficiarme de esto. Eso sí, ya no podrá ser en 2022, ni puede que en 2023, ni en 2024, porque serán muchos los docentes con más experiencia que opositen (en Cataluña, muchísimos no lo hacían desde hace casi una década, porque a diferencia de otras comunidades autónomas, aquí no es imprescindible opositar para seguir siendo miembro de la bolsa y ocupar tanto sustituciones cortas como vacantes de todo el curso) y difícilmente podré tener plaza. Sin embargo, creo que sí me presentaré a todos los procesos que se inicien desde este mismo momento porque ¿y si se alinean los astros con la preparación que ya había realizado durante estos dos últimos años y consigo realizar una excelente fase de oposición que compense la falta de experiencia (que no de méritos) en la fase de concurso? Si tenemos en cuenta que en la última convocatoria de mi especialidad, durante el año 2020, incluso hubo plazas que quedaron desiertas ¡todo sería posible!

En definitiva ¡sigo siendo opositora! A bajas revoluciones y más de repaso constante de lo ya trabajado que realizando otro tipo de tareas, pero sin abandonar totalmente la oposición, a la espera de que se concrete algo y se publiquen esas nuevas fechas y condiciones para los nuevos opositores docentes.

¿Cómo te has tomado tú todos estos cambios de las últimas semanas? En tu caso particular ¿te benefician o te perjudican los nuevos pactos?

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2 Comentarios

  • Responder
    Erika
    14 enero 2022 at 09:53

    Imagínate que tienes la segunda prueba de la convocatoria en marzo de 2020… resultado que ahora van a resolverlo todo después de empezar en octubre de 2019, más de dos años después…

    • Responder
      Profesora de secundaria
      15 enero 2022 at 09:45

      ¡Por favor! Desde luego eso sería mucho peor. Aquí se mantuvieron las oposiciones de secundaria en 2020, empezando en junio y acabando en enero de 2021 con el retraso de las pruebas por la pandemia. Mucho sufrimiento, sí. ¡Ánimo con la espera!

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