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Ser profesora de secundaria sin el Máster en Formación del Profesorado. ¿Es posible?

profesora de secundaria sin el Máster

Cuando decidí meterme en faena con la preparación de las oposiciones, descubrí que me faltaba un paso previo que no había tenido en cuenta: no podía convertirme en profesora de secundaria sin el Máster en Formación del Profesorado. Ya cuando acabé la carrera, y ante las nulas perspectivas que el periodismo me ofrecía, valoré cursar aquello que por entonces se conocía como CAP (Curso de Aptitud Pedagógica). Era económico (entre 150-450 euros dependiendo de la universidad española en la que lo cursaras) si lo comparamos con el actual Máster y no duraba mucho tiempo (en 6 meses lo tenías todo listo, respecto al curso académico completo que dura en la actualidad). Pero cambié mi rumbo y en lugar de orientar mis pasos hacia la docencia en secundaria y bachillerato, decidí encaminarme hacia la investigación y enseñanza universitaria. Así es que cursé un doctorado y me olvidé para siempre de este curso. ¡Y ahora llega el arrepentimiento!

Ser profesora de secundaria sin el Máster en Cataluña

Sí, porque ser profesora de secundaria sin el Máster en Formación del Profesorado se supone que hoy en día es imposible. Y esto, al menos en Cataluña, es una verdad a medias. Es cierto que de cara a opositar, el máster es un requisito imprescindible para poder presentarte. Esto es igual aquí que en el resto de comunidades autónomas. Sin embargo, con la falta de convocatoria de oposiciones, la interinidad se ha disparado hasta el 40% en algunas zonas, y aún así, hay centros que no consiguen cubrir las plazas que no ocupan funcionarios de carrera ni siquiera tirando de todos los interinos de su bolsa. ¡Maravilloso para los que estamos empezando! Tanto es así, que los sindicatos y algún juzgado tomaron cartas en el asunto, porque la Generalitat se saltaba la legalidad a la torera, de forma que aún en 2020 siguen abriendo convocatorias extraordinarias para cubrir vacantes en centros públicos y, efectivamente, aceptan como docentes interinos a gente que no tiene ningún tipo de formación específica para ejercer como profesores de secundaria. Eso sí, los candidatos deben comprometerse a obtener el título del Máster en Formación del Profesorado lo antes posible, y si presentas la matrícula ya hecha ¡mucho mejor! Porque el pago ya te presupone como un aspirante comprometido.

¿No será una leyenda urbana?

Definitivamente no. Yo misma estuve tentada de presentar mi documentación para entrar en esta bolsa de trabajo antes de que se cerrase en febrero de 2020, porque al esperar que se celebren este año las oposiciones convocadas para secundaria (crisis del Coronavirus mediante) no se sabe cuándo se volverá a abrir. Sin embargo, preferí ir paso a paso: quedarme con mi trabajo actual asegurado, empezar el máster y la preparación de las oposiciones, que es mi objetivo final, y si una vez superado el máster me vengo arriba y vuelve a haber este tipo de apertura extraordinaria, presentarme al fin. Porque toda esa experiencia acumulada, por arbitraria que sea, me servirá para sumar puntos en el baremo a la hora de opositar. Además, me imaginaba que ser profesora de secundaria sin el máster habilitante implicaría una precariedad extra a la que ya viven de por sí los interinos: hoy aquí, mañana quién sabe dónde; trabajas 3 meses y vuelta a esperar otra oportunidad, etc. Por lo que como en casa mis hijos comen todos los días, decidí no arriesgar tanto tan al principio de mi plan. Sin embargo, mientras tomaba esta decisión, hablé con una conocida que hace 2 años estuvo exactamente en mi misma situación: periodista que no había podido conciliar la vida familiar y laboral, que hizo el máster mientras estaba en paro y que antes de terminarlo se apuntó en esta bolsa extraordinaria. Pues bien, a día de hoy lleva ya 18 meses ejerciendo como profesora de secundaria de Lengua y Literatura española en el mismo instituto público y sin visos de que la vayan a sustituir por otra persona. Eso sí, por si acaso, acabó el máster y este año se presentará a las oposiciones ¡mejor asegurar tu plaza, esa es la idea!

¿Y en los centros concertados y privados?

Legalmente, ser profesora de secundaria sin el Máster en Formación del Profesorado no debería ser posible en ningún tipo de centro académico de secundaria. Pero como puedes imaginar, del dicho al hecho aquí sigue habiendo un buen trecho. Si ya los propios centros públicos se saltan la norma ¿qué no nos encontraremos en los privados? En muchos de ellos, simplemente con entregar tu currículum de lo que sea, y caer un poco en gracia, ya tienes méritos más que suficientes para empezar a ejercer. Sí, los horarios pueden resultar abusivos respecto a la pública, la carga de trabajo mayor y la estabilidad de tu puesto muy precaria, pero créeme, hay trabajos con condiciones mucho peores y que no te permiten desarrollar tu vocación. Toparme con esta realidad me ha resultado muy chocante. Por un lado, entiendo que hayamos llegado a este panorama debido a la falta de plazas suficientes en las convocatorias públicas de oposiciones para suplir las bajas del profesorado durante la última década. Por otro, en mi situación actual, es hasta de agradecer que aparentemente haya tantas opciones y tanta facilidad para dedicarme a la docencia en Cataluña. O sea, si se ha llegado al extremo de contratar a profesores sin los requisitos mínimos ¿es esta la mejor época para dedicarse a la docencia? ¿O es que en realidad se ha precarizado tanto el sector que ya nadie quiere ejercer esta profesión?

En definitiva, existen tantas opciones como comunidades autónomas, y lo que aplica en unas no sirve para otras. Por eso, al empezar a estudiar el máster y compartir grupo de WhastApp con mis compañeros de estudios, muchos alucinaron al saber que muchos catalanes estaban trabajando a la vez que matriculados en este curso, y además luchando porque no la universidad no les convalida las 200 horas de prácticas en un instituto necesarias para superar el máster pese a que ya estén trabajando como profesores en algunos institutos. Lo cierto es que es una situación de lo más surrealista pero por lo que parece, sólo es la primera de las muchas que viviré en mi carrera de fondo como opositora. ¿Tú has podido ejercer sin el máster habilitante? ¿Qué te parece esta discrepancia entre comunidades autónomas?

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